PIBV Departamento de Educacion Cristiana


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MAYORDOMIA INTEGRAL


Las Iglesias Cristianas con frecuencia realizan énfasis sobre la mayordomía; los cuales son importantes, más se enfocan solamente en un aspecto de esta enseñanza bíblica.

Cuando un creyente escucha acerca de mayordomía, generalmente piensa en presupuestos, finanzas, inversiones, ofrendas, diezmos, y en el peor de los casos, en déficit presupuestario.

Las ofrendas, y el presupuesto, son aspectos importante de la mayordomía; más son solo eso, un "aspecto importante"; porque la mayordomía tiene que ver con la vida en su totalidad.

Una de las debilidades a este respecto es que cuando enseñamos sobre mayordomía, generalmente lo relacionamos a las actividades de la Iglesia; es decir, al ámbito eclesiástico. Es cierto que tal aspecto forma parte de la mayordomía, más no es el todo.

Dios constituyó al hombre en mayordomo antes del establecimiento de la Iglesia; más aún, antes de la intromisión del pecado (Génesis 1:28). Por lo tanto, el ámbito de la mayordomía trasciende lo eclesiástico.

Para tratar el tema desde la perspectiva bíblica, necesariamente tenemos que referirnos al Reino de Dios. Este Reino incluye la totalidad de la creación, en tanto que la Iglesia es la institución organizada por Jesucristo, con el objeto de extender precisamente ese Reino.

Como sabemos, el Reino de Dios incluye toda la creación, y toda la humanidad. En otras palabras, Dios es Soberano sobre todo el Universo creado, y de todo ser creado (1 Crónicas 29:11).

Inconscientemente asumimos que Dios es soberano entre los creyentes en Jesucristo, y que el resto de la humanidad queda fuera de la autoridad Suprema. Ello es incierto, Dios es Soberano sobre todos los espacios creados. El hecho de que una persona no acepte esa soberanía, ni reconozca a Dios como el Creador, no le quita potestad. Precisamente para ello fue constituida la Iglesia, para alcanzar a aquellos que no reconocen a Dios como Rey y Señor.

En este orden de ideas afirmamos que la mayordomía se refiere a que somos responsables de la administración de todos los bienes, talentos y demás recursos puestos en nuestras manos por Dios, para nuestra calidad de vida; tanto como de los ministerios, misiones y ordenanzas establecidos por Él para la Iglesia.

Por lo cual en este tiempo hablaremos de la responsabilidad en la administración de todo cuanto Dios ha puesto en nuestras manos. Nos referiremos tanto al ámbito eclesiástico, como a los asuntos propios de la vida cotidiana de cada creyente:

  • Calidad
  • Tiempo
  • Talentos
  • Dones
  • Recursos personales
  • Recursos naturales
  • Recursos financieros
  • La Proclamación del Evangelio, ser testigo
  • El discipulado, la extensión del Reino de los Cielos


Es decir, de todo cuanto Dios creó y puso bajo la potestad del hombre, tal y como enseña la Escritura.


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